La vida es un imprevisto.. nada por aquí, nada por allá y, de repente… todo el mar… o todo este gris anaranjado que tiene a bien cubrirnos esta noche en Madrid, el taxista que ruge porque le dí 50€ y no tenía cambio (y yo que tuve que sacar dinero en el cajero para poder pagarle, y una carrera de 10 minutos y un par de kilómetros son 10€), un semáforo que tintinea en ámbar para nadie… asomo la cara por la ventana, el cielo se mea en madrid, una ligera llovizna, un quejido apagado.. y yo, que me refugio en mi edredón… de repente, todo el mar, o toda la nada…
… me descubro deshojando margaritas, porque cometí un error de principiante.. y aparezco en un bar en el que hace tiempo que no aparecía y otra margarita me saluda desde detrás de la barra y, yo, ya no sé qué página es la que toca pasar…
.. y de repente..
06 de diciembre, 2009