…. recuerdo un tiempo en que leía, tenía varias aficiones, hacía deporte y, entre medias, estudiaba una carrera.. tenía varios grupos de amigos y la sensación de no parar y de que, aún con eso, la distancia entre Enero y Junio era insondable… ahora Enero y Junio son hermanos y uno da un pasito y cruza el pequeño charco, este año casi seco, que hay entre los dos.. me dió para terminar Crimen y Castigo, eso sí, que parecía no terminar jamás -me gustó, que conste, pero con el poco tiempo dedicado a la lectura, se ha hecho farragoso- y me ha dado tiempo para comenzar, el fin de semana pasado, Once minutos, de Paulo Coelho… está plagado de frases para apuntar y recordar, cosa que debería estar haciendo, pero, sobre todo, es de esos libros que me hacen ver que no hay una manera predeterminada de escribir, que cada uno tiene que encontrar la suya y que todas son igualmente lícitas, incluso aunque nadie estuviese dispuesto a leerlas… simplemente genial, hoy paro porque tengo un compromiso con el sueño… pero ha sido una gozada leer 100 páginas con un atardecer color flan de fondo… a este ritmo, mañana acabo con él…
once minutos…
01 de junio, 2009
Kermit 2 junio 2009. 12:30 pm
Yo empecé a leer un libro de ese hombre, y me pareció insoportablemente trascendente.
Oye, a ver si nos vemos alguno de estos días.
chica de rojo 2 junio 2009. 7:02 pm
Lo es, Kermit. Casi-siempre-demasiado. Aunque casi-siempre-tiene-razón.
Quiero leer ese libro desde hace tiempo. Te lo pediría, pero cuando no lo vayas a echar de menos XD
Tatus 9 junio 2009. 5:08 pm
Bueno, siempre podría ser una excusa para quedar…
Manuel 27 julio 2009. 2:43 pm
Extremadamente, bueno de verdad me hizo pensar mucho en que gran parte de las personas creen que la virginidad es solo una y que al perderla se pierde el verdadero significado del amor, de igual manera me hizo reflexionar mucho sobre las muchas relaciones que tiene una persona, y las secuelas que van dejando en la vida de uno…
muy muy bueno el libro