… te hace más fuerte… o eso dice todo el mundo, la mayoría sin entender realmente el significado.. y es que hay tantas cosas del acerbo popular que repetimos sin conocer realmente el concepto, sin entender profundamente las frases, las palabras, el poso… hasta que lo entiendes.. y ¡vaya si lo entiendes!… en ese momento, la frase adquiere una dimensión completamente distinta.. pero me recuerdan, todos estos dichos, estas frases, al cura hablando del matrimonio en las bodas, a la bibliotecaria con la que se metía Buckowsky por que elogiaba los libros que él había seleccionado.. al final, estamos rodeados de frases populares que no nos llegan, no nos alcanzan, pero que todos, temiendo la ignorancia de reconocer que no las comprendemos, las escuchamos como a cualquier otra fuente de sabiduría.. es como cuando alguien habla de Cervantes, o Shakespeare.. aunque no hayamos leído nada suyo, nadie diría que son malos escritores.. qué va!, son los mejores.. simplemente porque todo el mundo está de acuerdo.. en fin.. toda esta chapa porque me vino a la mente la frase de que lo que no te mata te hace más fuerte… demasiada tsing-tao, supongo… ya no queda en la nevera… no quedan más que unas horas para embarcar de nuevo rumbo a España, con todo lo que quedó a medias, con todos los cambios por venir.. después de que la masajista 208 me haya crujido entero y me haya dejado como un bebé, listo para la cama, la perspectiva cambia y el tiempo y el espacio se detienen.. por un momento, uno se encuentra en la frontera mental entre dos mundos, con el cuerpo todavía en china, la mente en España y el sentimiento de estar ya en un avión en el que todavía no está… supongo que tenía demasiadas cosas en la cabeza y todo bajó a los hombros y la masajista lo supo disipar… ahora mismo soy un saco de carne y una mente nublada que repiquetea sobre un portátil a punto de morir.. el mundo es mucho más sencillo de lo que nos parece.. al menos, ahora lo veo así… es un camino de santiago constante, un paso adelante, otro, otro, parar un segundo a cuidarse los pies, sin los que no se puede andar, y luego, levantarse, mirar el cielo y seguir andando.. eso es la vida… eso y un par de cafés.. (primero la leche, luego el café y luego el azúcar, obviamente :P)..