Caminando hacia atrás..

27 de diciembre, 2007

Me he borrado de una lista de correo… estoy en ese momento en el que uno decide todavía si está feliz con el cambio o le puede la morriña.. morriña en mano he derivado de un correo a otro, buceando por el gmail como el niño que va a la piscina de bolas del Ikea.. cogiendo este, aquel, leyendo un poco de esto.. buscando qué fue lo ultimo que hablaste con una persona… saltando, en definitiva, de una idea a otra, de un café a otro.. esto me ha llevado a las dicotomías, de las que aquí en su día solo puse unas pocas.. a textos que escribí y que ahora no me veo capaz de escribir…

No era hasta ese umbral entre la juventud y la madurez, umbral en el que los padres dejan de ser perfectos y pasan a ser humanos, cuando uno conocía realidades familiares que habían permanecido mágicamente apartadas de la realidad. Cuando uno atribuía formas, colores y lugares a dichos y memorias de casa, de la infancia. En éstas y otras historias andaba pensando Mario, amontonándolas en su particular pila de ideas por escribir y que jamás verían el papel, que no cayó en la cuenta de la figura que tenía sentada frente a él, mirándole. La chica había dicho algo de sentarse y de que el sitio estaba lleno, Mario había callado y ella, más cansada que suspicaz, había resuelto arriesgar allí la parada –es mejor pedir perdón que permiso-, pensó. La nueva ordenación espacial tenía a Mario abrumado haciendo bolitas con las servilletas de papel, como pretendiendo ordenar la mesa, azorado; como un anfitrión al que sorprenden los invitados llegando puntuales. Ante tal situación la chica sonrío y el calor invadió sus mejillas. Mario, traicionado por si mismo, se vio ofreciéndola tomar algo y, en ese punto, comenzó una enlazada conversación que les guió a ambos hasta tomar un único autobús en la misma dirección.

mañana, o quién sabe, pongo algo más sobre las dicotomías.. tengo que pensar alguna nueva :) ..