Son curiosas estas fiestas… Un dÃÂa te despiertas más tarde de lo normal, coges mil autobuses, trenes, aviones para llegar a la tierra de nunca jamás, dónde el tiempo va al revés y uno se hace más joven… todo el mundo está contento, te felicita gente a la que hace un siglo que no ves.. A ver si este año nos vemos.. te pones ciego a comer, a dormir siestas de las de verdad, a seguir comiendo y bebiendo, los regalos… por qué está todo el mundo tan feliz, tan simpático, tan alegre en estas fechas?… con los desconocidos, con todo el mundo.. por qué no podrÃÂa ser navidad todo el año.. en fins.. La semana pasada estuvimos haciendo Momo y supongo que a uno le da que pensar… y ahora mismo pienso que necesito un Almax..
.. felices fiestas!
Navidad todo el año
25 de diciembre, 2006
Morsa 30 diciembre 2006. 9:37 pm
Un dÃÂa, siendo yo canijo, hablábamos de la ausencia de épica y heróica en los tiempos de hoy en dÃÂa. Que entre desenvainar lanza contra el hereje a no desenvainar ni la lengua hay demasiados islotes intermedios… y mi amigo Tuñón me respondÃÂa: “sÃÂ, pero hoy podemos viajar a los lugares más remotos y entonces nada”.
El pensamiento viene a cuento de que el optimismo es una forma de vida curiosa… Todos tenemos nuestros ramalazos optimistas y es en esos momentos en los que nos da por ser estúpidamente felices, porque mira que hay mierda en el mundo como para andar sonriendo por cualquier cosilla.
Aunque yo nunca fui fan de las ocasiones especiales por calendario, aquellas que se marcan con antelación de semanas, meses o años, debo admitir que me gusta ver feliz a tantas personas en dichos momentos. Como si ese guiño numérico que hemos pactado entre todos realmente significara algo más que una fecha. Al soplar las velas de cumpleaños, al celebrar una cena de aniversario, al brindar porque empieza lo mismo que acaba con cava…
No renuncio a mi pequeña rareza: prefiero las horas astrales que se descubren sin esperarlas. Mas confieso que me hace sonreir esta quincena (a pesar de sus vanidades y imposiciones, que también tiene muchas) pues sin motivo aparente la pelusa del ombligo ajeno importa menos que su sonrisa…