
Aunque es el tÃÂtulo de un libro que me he encontrado hoy por un hipermercado, valdrÃÂa para calificar como nos encotramos yo y… y yo con lo de Londres.. en fins… ¿hasta cuando?.. El caso es que no me he comprado el libro un poco porque ya llevaba una pasta gastada y por el “¿para qué?”, cuando hay tantos en la cola… y luego viendo American Pie (si, la 1, no la habÃÂa visto aún), he estado reflexionando en esos para qués o en esas comeduras de tarro que al final le llevan a uno a hacer o dejar de hacer lo que en realidad quiere en un momento dado.. en eso que decÃÂan Karol y Santa el otro dÃÂa sobre que sólo hay tres cosas que no vuelven para atrás, las flechas, las palabras y las oportunidades perdidas… y de fondo suena Amos Lee – Arms of a woman.. TenÃÂa muy buena pinta el libro, lo tenÃÂa que haber comprado…. Al final voy a viajar sólo, una semana… ya os contaré.. es de esas cosas que uno va dejando aparcada en el camino y que le oxida la cabeza de tanto venirle y venirle.. como lo de irme alguna vez de esta ciudad que parece reconocerme por las esquinas.. que me ve…. esta ciudad de la que creo que ya he respirado todo el aire.. Retenerse por otros… al final, la gente que crece como persona es la que decide y hace lo que quiere… la gente no quiere a personas entregadas.. quiere lo que no puede tener.. al que piensa y decide por y para él.. al final se potencia el egoÃÂsmo.. pero me estoy yendo por otros derroteros
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Desolados…
08 de julio, 2005
ana 8 julio 2005. 9:46 am
Si quieres irte, no lo dudes y vete. El mundo es tuyo, y esa ciudad en cuyas esquinas te reconoces siempe estará ahàpara acogerte cuando necesites recalar en puerto amigo.
Yo no creo en el ‘retenerse por otros’. Si de verdad estás cerca de esos ‘otros’, la distancia fÃÂsica se convierte en un dato anecdótico, fácilmente salvable con esfuerzo y un poquito de tecnologÃÂa.
Ah, la liberadora soledad elegida. Siempre necesaria, en dosis de adecuado tamaño.
Anónimo 29 julio 2005. 2:09 am
El munndo no es tuyo, pues no nos pertenece, mas bien nosotros le pertenecemos, somos y formamos parte de el, y aun asi lo destruimos, nos destruimos.